You are currently browsing the category archive for the 'Estado' category.
Pasada la primera mitad del año, algunos organismos internacionales empiezan a marcar las tendencias de la economía del próximo año. Según el FMI Se prevé un mayor crecimiento económico de Latinoamérica, auge sostenido en China, India, Japón, normalidad en la Unión Europea y problemas para EEUU. Existe el riesgo de una desaceleración provocada por la caída del mercado inmobiliario y un repunte de la inflación en EEUU, lo cual presiona desde ahora una subida de las tasas de interés. La Unión Europea y Japón empiezan a controlar las tasas de interés, lo que significa que aquí en Colombia la bonanza de bajas tasas puede terminar y los bancos empiecen a restringir sus créditos al final del año. Simplemente el mercado financiero internacional es sensible a las políticas monetarias de las grandes economías. Vale la pena analizar si EEUU puede ser un buen socio para el país.
De alguna manera nuestro país se ha convertido en la muestra latinoamericana de trabajo conjunto con el país del norte. El apoyo a la nueva doctrina sobre seguridad y terrorismo por parte de Colombia ante los No Alineados, así lo demuestra. Ello significa inversiones americanas de todo tipo, pero sobretodo en el campo que impacta directamente la geopolítica. El Plan Colombia y el apoyo logístico militar han sido cruciales para consolidar la política de seguridad del gobierno Colombiano. Si Colombia aplica como aliado estratégico de EEUU en Latinoamérica, seria de esperar un mejor tratamiento en el campo económico, pero los americanos son buenos negociantes ante todo y como dice el conocido dicho “Business or Business”. Las perspectivas económicas poco claras pueden endurecer las posiciones conservadoras y proteccionistas en EEUU y poner en peligro las “pocas ventajas” que dejan las negociaciones del Tratado de Libre Comercio.
Las regiones colombianas y el gobierno central deben replantear algunos puntos de prospectiva, pues la cuestión política en el próximo año y la imagen internacional no es la mejor para EEUU. Mirar otros horizontes es definitivamente necesario. Colombia debe huir al reciente populismo latinoamericano, pero no debe desechar el estrechamiento de las relaciones con sus vecinos. Igualmente, las economías asiáticas y la Unión europea pueden ser aliados importantes. El mandato constitucional de buscar la unidad Latinoamericana y del Caribe debe materializarse.
Parece ser que el gobierno nacional ha entendido la situación y ha buscado mejorar las relaciones políticas y económicas, pero el modelo heredado continúa afectando los intereses de los colombianos de menos ingresos. Cambiar las perspectivas en las relaciones implica también contemplar un cambio en el modelo económico. No es posible continuar con los preceptos acartonados del Consenso de Washington cuando han demostrado su ineficacia y en cambio han agudizado la pobreza y desigualdad. La política económica puede ser más creativa y menos dependiente de la escuela de la Universidad de los Andes. Privatizar ECOPETROL, liquidar el Seguro Social, continuar con las reformas tributarias regresivas, ponerle el ojo a las transferencias territoriales y a las regalías no pueden ser el punto de lanza de la política social. El país necesita nuevos rumbos, mayor emprenderismo y capital social.
Los textos de cada uno de estos articulos pueden ser copiados y reproducidos libremente con la correspondiente cita del autor.
“Los cambios en el entorno se aceleran y los valores y paradigmas que ayer fueron válidos, hoy ya no lo son”- Con esta frase terminó la exposición del Ingeniero Jorge Jaramillo, Director de gestión tecnológica de la Universidad de Antioquia, en el pasado Foro Universidad – Empresa – Estado, realizado el 30 de agosto, en la Cámara de Comercio y Unillanos. La experiencia de los antioqueños recalca en algunos aspectos.
Definitivamente, el proceso de integración entre la universidad y el sector productivo no es posible si no se asume un cambio de actitud, al reconocer la necesidad de trabajar unificadamente. Pero ante todo, el foro mostró algo sin precedentes. La capacidad de una sociedad para seguir responsablemente una orientación estratégica de largo plazo, materializada en un proceso de planeación serio y participativo. Parte de esto es la convicción colectiva para saber elegir gobernantes con capacidad y compromiso frente al futuro del departamento y el país. Sin buenos gobiernos es prácticamente imposible poder materializar una alianza efectiva para la competitividad territorial. La experiencia antioqueña así lo demuestra.
El proceso de integración comenzó como una iniciativa de las universidades en cabeza de la Universidad de Antioquia. Los empresarios fueron sumándose al proceso y finalmente la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, quienes habían trazado el norte estratégico, convirtieron el discurso en hechos contundentes. Reconocer a la universidad como socio estratégico es primordial para avanzar en la concreción de las metas propuestas. Los estudios que soportan los planes fueron apoyados y acompañados por universidades. El conocimiento pertinente fue el factor que permitió dar resultados en el corto plazo. Los hechos hablan por sí solos. Una nueva concepción de emprenderismo social genera equidad con formulas criollas ajustadas a las características sociales y económicas del territorio
Otro aspecto interesante es el aporte que puede hacer la economía informal al desarrollo local. Miles de incipientes empresarios pueden dar un salto cualitativo con programas de formación empresarial desde los mismos barrios y comunas. Las comunas de Medellín fueron asignadas a diferentes universidades y con el apoyo de la Alcaldía se lograron canalizar 11.745 microcréditos por 26.370 millones y mejorar la calidad de vida de 9.566 familias en un período de 3 años. No de otra manera podría ser posible la pacificación del sector nororiental de la ciudad. Otro frente que se está programando, se encargará de la generar oportunidades para los jóvenes bachilleres y profesionales, lo cual se piensa realizar con empresas padrino y universidades, que conformarán unidades de emprendimiento que prepararán 250 jóvenes cada una, para completar una meta de 5.000 jóvenes. Guardadas las proporciones, la experiencia antioqueña puede ser útil como ejemplo de trabajo imaginativo y mancomunado.
Ojala los planes de desarrollo de nuestros gobernantes cambien el discurso trajinado y generen propuestas creativas para solucionar nuestros problemas. Los funcionarios son responsables por sus actos y deben ser evaluados según metas medibles y cuantificables.
Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional
El tema de la pobreza en Colombia está nuevamente en debate. Además de los estudios conocidos recientemente de diversas fuentes, el Gobierno Nacional lo ha elevado a término de política de largo plazo con la publicación del Documento Conpes “Metas y Estrategias de Colombia para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio-2015”
, publicado en marzo de este año. El enfoque adoptado es el promover el Desarrollo Humano, el cual incluye tres dimensiones que cualquier persona podría considerar como deseables: Un ingreso suficiente para tener acceso y disfrutar tanto de la propiedad como de los bienes básicos, una vida larga y saludable y un nivel educativo que le permita a la persona aumentar la capacidad de dirigir su propio destino. En este sentido el Gobierno Nacional, con el apoyo del PNUD Naciones Unidas, DANE y la CEPAL, identificó unas metas para cumplir al año 2015. Llama la atención que el documento define a la superación de las inequidades como el mayor reto del Estado Colombiano, principalmente se refiere a la inequidad entre lo urbano y lo rural, entre los departamentos y regiones, y cuya principal causa, sabemos que es la poca presencia estatal en todo sentido. No obstante, las estrategias generales que se contemplan son de alcance global y nacional y no llegan al detalle de lo local, lo que multiplica el esquema de política pública generalizada y homogenizante, culpable de la actual inequidad. El gran reto del Estado es regionalizar la política pública, con enfoques adecuados a las características particulares e integrales del territorio y llegar a plantear programas de efecto estructural y no mediático. Las metas planteadas pueden promover la interpretación gubernamental de ofrecer planes diarios de alimentación, comedores escolares, uniformes, morrales y útiles escolares, pan y panela, como la solución más común y capitalizable políticamente; abandonando el verdadero fin, que es brindar oportunidades de autorrealización de las potencialidades colectivas e individuales. Los programas sociales que buscan la atención y asistencia inmediata de la población pobre y vulnerable son muy necesarios, pero deben tener una temporalidad programada, diferenciación regional y un enfoque integral, con la realización simultánea de proyectos que generen propuestas de sostenibilidad y autogestión en misma comunidad.
